SIEMPRE

viernes, 29 de mayo de 2009

VUELTA DE GRANDECOURT




A UN RETRATO DE SU DAMA

Tan vivo está el retrato y la belleza.
que amor tiene en el mundo por escudo.
que con mirarse tan cerca, dudo
cuál de los dos formó naturaleza

Teniéndole por Filis, con presteza,
mi alma se apartó del cuerpo rudo;
y viendo que era su retrato mudo,
en mí volví corrido con tristeza.

En el llevar tras sí mi fe y deseo,
es Filis viva, pues su ser incluye,
con cuyo disfavor siempre peleo

mas su rigor aquesto lo destruye;
y que no es Filis al momento creo,
pues que de mí mirándome, no huye.

domingo, 10 de mayo de 2009

SE PUEDE SER DE PUEBLO PERO NO UN PALETO



La figura del “carismático, pendenciero y vividor” dominicano Porfirio Rubirosa es rescatada por el escritor Jaime Royo-Villanova en “El último playboy”, una biografía novelada que repasa sus vivencias en el París de los años 20 y sus amores con actrices como Ava Gardner o Verónica Lake.

Buscavidas en las callejuelas de Santo Domingo y París, Porfirio Rubirosa llegó a situarse en lo más alto de la “jet set” internacional gracias a sus dotes de seductor.

Porque, como explicó el escritor, pese a que “se amó a sí mismo por encima de todo”, consideraba la amistad como algo sagrado y siempre se mostró tal cual era, sin engañar a nadie.

“Aunque fue un canalla, siempre trató a las mujeres como si fueran las únicas del mundo“, afirmó Royo-Villanova, para añadir que una muestra de su “carisma y modales” es que “ninguna de las mujeres con las que tuvo relación habló jamás mal de él”.

Amante de Ava Gardner, Jane Mansfield o Verónica Lake, y casado en cinco ocasiones, Rubirosa concebía el amor como “una cuestión de instantes” y el sexo, como una competición, en la que su disfrute se basaba en cuanto hiciera gozar a la mujer, indicó el autor.

Sobre Rubirosa se han dicho muchas cosas pero quizá lo que más nos acerque a su personalidad son las palabras que le dijo a un amigo: “Si tú quieres entablar una conversación con una joven que te agrade, especialmente en la calle, sólo tienes que acercártele y decirle ‘Por favor ¿podría usted decirme donde queda la acera de enfrente?’, cosa que ella va a encontrar muy extraña y pensará que usted busca un motivo tonto y hasta jocoso para conocerla. De ahí puede surgir una conversación que podría convertirse en una amistad o quién sabe hasta en un romance”.

“¿Qué será, será lo que Porfirio tendrá?”.Historia Patria Dominicana.

No sé lo que tendría Rubirosa, personaje de una personalidad arrolladora, carismático, pero una cosa sí está clara, Rubirosa era un Playboy pero desde luego no era UN PALETO.

PEPA Roble

sábado, 9 de mayo de 2009

Volverse loco a lo Martín Romaña. Parte I

Homenaje a Kiko y a su locura jocosa que nos legó tantas tardes de risa a lo loco inspirado por Salvador Pániker.


En el fondo, y quizá también en la superficie, me gusta Salvador Pániker. Creo ser yo él o simplemente tener la misma bioquímica. Y creo que esto no es tan fácil. Puede que todos la tengamos, pero solo nos damos cuenta de ello cuando sabemos escuchar y sabemos dejarnos fluir, seguro que anbas cosas. Más que nada, olvidarnos del propio yo y abstraernos a lo que nos rodea y nos habla de alguna manera. Todos hablamos cuando callamos y nos movemos cuando estamos quietos, olemos cuando nos aseamos y nos rozamos con las miradas , aunque a veces huyamos. Quiero más a todos quienes yo quería y los respeto más. Me duele que me odien o que me malinterpreten. La duda cuanto más grande, más ilumina, se dice en el zen, quién no duda no vive ni crece. Creo en eso, aunque deba educarme para aceptarme, entenderme...


Leopoldo Modeano dixit

MURO CHINO



Momentos Fugaces

Son momentos fugaces como una
leve chispa,
en el coche se escucha la lluvia
que cae.
Momentos,instantes de recuerdos
futuros, van marcando mi vía;
parabrisas subiendo y bajando
a toda velocidad,
los cristales mojados, realidades borrosas,
equilibrios difíciles como arte de un
prestidigitador de esencias,
olores profundos,
las balizas al borde del camino,
y el destino es lejano, desmembrado.
Sería más fácil
conociendo los senderos, atajos
que alcancen la intención primitiva.
Momento fugaces marcan
esta senda, camino tortuoso
que espera ser tramsitado,
pero...¡sería tan fácil
si yo lo supiera¡
¡tan fácil con una mínima
certeza¡
que parece imposible encontrar
la salida de este laberinto que forma
esta imagen oculta y furtiva.

PEPA Roble

martes, 5 de mayo de 2009

Puedo prometer y ... ¿Prometo?



Después de todo -pero después de todo-
sólo se trata de acostarse juntos,
se trata de la carne,
de los cuerpos desnudos,
lámpara de la muerte en el mundo.

Gloria degollada, sobreviviente
del tiempo sordomudo,
mezquina paga de los que mueren juntos.

A la miseria del placer, eternidad,
condenaste la búsqueda, al injusto
fracaso encadenaste sed,
clavaste el corazón a un muro.

Se trata de mi cuerpo al que bendigo,
contra el que lucho,
el que ha de darme todo
en un silencio robusto
y el que se muere y mata a menudo.

Soledad, márcame con tu pie desnudo,
aprieta mi corazón como las uvas
y lléname la boca con su licor maduro.

JAIME SABINES

viernes, 1 de mayo de 2009

LA GORGONA


LA MADRE CASTRADORA: PSICOSIS

De un tiempo a esta parte, algunas teorías cinematográficas se han centrado en analizar la representación fílmica de las relaciones entre madre e hijo. Si bien, en los melodramas las relaciones son casi siempre entre madre e hija; en el género de terror lo que se explora es el vínculo entre madre e hijo, en el que la madre se presenta como un objeto que produce fobia y aversión. Esta monstruosa madre es central en las películas y su perversidad está casi siempre motivada por un comportamiento posesivo y dominante. Buen ejemplo de ello sería la madre de Norman Bates dueño del Motel más conocido de la historia del cine.

Norman Bates regenta un motel y vive en una tenebrosa casa acompañado por el cadáver (los huesos) de su madre. Psicótico perdido, en ocasiones adopta la personalidad de la madre muerta para autocastigarse, modifica su voz e incluso se viste con sus ropas. Con este personaje Anthony Perkins personificó la imagen criminal más famosa de la historia del cine: con silueta de mujer asestaba montones de puñaladas a una mujer en la ducha.

Pero es que el personaje de Norman Bates fue creado a imagen y semejanza de un verdadero asesino: Ed Gein. Gein era un asesino necrófilo y caníbal que ha pasado a ocupar un puesto privilegiado en la lista de los más siniestros asesinos por haber matado y haberse comido a cuatro mujeres entre 1954 y 1957. Gein estaba trastornado porque le perseguía el recuerdo de una madre tremendamente posesiva. En sus períodos de crisis se dedicaba a desenterrar cuerpos de los cementerios de Plainfield (Wisconsin) para quitarles la piel y confeccionarse máscaras y vestidos de piel humana.

Volviendo a la película que nos ocupa, recordaremos que Psicosis (Psycho, 1960) narra la historia de un psicópata con personalidad múltiple que conserva disecado el cadáver de su madre. Norman Bates es un hombre feo, solitario, enfermizo, con una fuerte carga emocional, producto de su atormentada infancia al lado de una madre neurótica por el abandono de su marido, que en represalia a su odio contra los hombres, descarga en su hijo sus múltiples insatisfacciones hasta el grado de no dejarlo desarrollar su propia vida, manteniéndolo siempre "pegado a sus faldas".

En consecuencia, cuando Norman se hace adulto, se vuelve un hombre alienado y por ello, comete un gran número de asesinatos. ¿Pero cómo ha llegado a ese terrible estado? ¿Puede una madre odiar tanto a su hijo como para desear destruir su vida?

La historia que inventó Robert Bloch (1917-1994), presenta como punto de partida a una mujer abandonada por su marido y con un hijo pequeño, al cual tiene que sacar adelante sola. Este complejo de abandono se manifiesta por un sentimiento de distanciamiento o agresividad contra los demás para ponerlos a prueba (para confirmar que no se le abandone de nuevo), e intenta justificar la propia angustia traspasando la culpa a los otros. No extraña que Norma Bates genere un odio irracional hacia los hombres, transmitiendo sus neurosis a su hijo al someterlo a una relación de dominación total. De hecho, impide su crecimiento mental al martirizarlo con sentimientos de culpa, pues para lograr esta sumisión, lo ha educado en la creencia de que si algún día llega a abandonarla por otra mujer -al igual que lo hizo su padre-, algo terrible sucederá.

Al no poder soportar el dolor y su carga de remordimientos, se opera en Norman el desdoble de su personalidad. Si bien desde antes ya se prefiguraba la existencia de dos personalidades -la del adulto con motivaciones sexuales y la del niño que reprime esos impulsos-, ante la muerte de Norma, surge una tercera personalidad: la de la propia madre; es decir, Norman se convierte en su madre, a quien desea mantener viva por medio de sus sentimientos de culpa. A partir de este punto, la mente de Norman Bates se desquicia por completo, y a sus perversiones se une el afán por la necrofilia y el voyeurismo. Norman no puede destruir las relaciones de dependencia con su madre. Por consiguiente, la mantiene viva en un espeluznante acto fetichista: para conservarla la diseca y la sienta en una butaca -como si continuara viva-, con lo que consigue mantenerse sometido a la imagen de una madre posesiva que ya no existe, pero que continúa atormentando su vida.

Las manías de Norman Bates siguen creciendo durante los años que vive solo con el cadáver disecado de su madre. Su sexualidad reprimida sólo es satisfecha por medio del voyeurismo. Con la finalidad de espiar, realiza un agujero en la pared de su oficina que da a la habitación contigua en la que aloja a los señoritas que paran en su motel. Cuando Marion Crane llega al motel, Norman simula titubear ante el manojo de llaves para decidirse, finalmente, por la habitación número 1. Después de la cena con la muchacha, Norman se siente interesado y excitado, por lo que la observa mientras se desnuda para tomar un baño y es entonces, cuando convergen las múltiples personalidades de Norman: como hombre se siente excitado ante el cuerpo desnudo de la muchacha, pero como niño sabe que es pecado, y echa la culpa a la perversa fémina, que lo ha tentado con su cuerpo. Por ello, debe ser destruida. Sin embargo, este ser infantil es demasiado débil como para cometer un asesinato, y debe ser, por consiguiente, la madre quien lo libre de los terribles males, acabando con la mujer que lo ha perturbado.

lagorgona.es

domingo, 26 de abril de 2009

TEOLOGÍA

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RITMO TEOLÓGICO

Tras de un amoroso lance,
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

1. Para que yo alcance diese
a aqueste lance divino,
tanto volar me convino
que de vista me perdiese;
y, con todo, en este trance
en el vuelo quedé falto;
mas el amor fue tan alto,
que le di a la caza alcance.

2. Cuanto más alto subía
deslumbróseme la vista,
y la más fuerte conquista
en oscuro se hacía;
mas, por ser de amor el lance
di un ciego y oscuro salto,
y fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

3. Cuanto más alto llegaba
de este lance tan subido,
tanto más bajo y rendido
y abatido me hallaba;
dije: ¡No habrá quien alcance!
y abatíme tanto, tanto,
que fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

4. Por una extraña manera
mil vuelos pasé de un vuelo,
porque esperanza del cielo
tanto alcanza cuanto espera;
esperé solo este lance,
y en esperar no fui falto,
pues fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

San Juan de la Cruz

sábado, 18 de abril de 2009

De la categoría de los dolores IV

haemorrohis-idis/ haemorreheumacon

Y con referencia al valor erógeno del tracto anal [...] no puede tomarse a risa la influencia de las hemorroides, a las que la vieja medicina concedía tanto peso para la explicación de los estados neuróticos" (Freud ).

Por si fuera poco para el doliente y marginado (cada vez menos ¡gracias hemoal!) sufridor de hemorroides el estado lacerante en el que se encuentra casi siempre mientras sonríe al estimado público, escondiendo su vergonzosa condición de enfermo hemorroidal, resulta que el origen de ese dolor indescriptible que hace que tomes conciencia dolorosa y perenne de una d parte de tu cuerpo a la que nunca ves, es un origen moral. ¡Padecedores hemorroidales del mundo, dejad de guardaros todos vuestros secretos! ¡¡Abrid las compuertas a un estilo completamente lenguaraz! Vuestra introversión y un mal curado complejo narcisista infantil os provocan un vulgar dolor de culo. Hablad y hablad y cagad en todo momento y en cualquier lugar. Perdonad mi estilo soez, pero no debo reprimir nada si quiero que esa terrible muestra de timidez en mi trasero no se reproduzca.

Comencé esta inestimable colección de dolores con uno al que califiqué de poco glamuroso. Palabras me faltan para clasificar a este que hoy me ocupa, la escatología ha estado siempre reñida con el glamour. Y, sin embargo, el origen más profundo de esta dolencia oscura tiene la delicadeza de un dolor de cabeza. Traumas, miedos, sensibilidad extrema, añoranza constante de lo bello y lo bonito, temor a un futuro sórdido…Es la belleza del recuerdo imperdurable la que quiere retener el enfermo hemorroidal como un artista, como Wilde, que encontraba sentido en lo bello y un sinsentido en lo útil. Lo útil desdeña lo bello y se enferma, entonces surgen las hemorroides. ¡Qué bella enfermedad, producida por la derrota de la sublime belleza ante el feo y burgués materialismo!

Amigos y hermanos de enfermedad, sonreíd porque nuestra enfermedad es la última enfermedad romántica en un mundo ya privado de romanticismo. Dejad paso, tuberculosos, vuestro mundo feneció. La nueva era requiere de nuevas manifestaciones románticas que sean capaces de lidiar con este mundo de asfalto. ¡Ay, si Margarita Gautier levantara la cabeza miraría hacia su espalda!



viernes, 17 de abril de 2009

HIT THE ROAD, JACK




¿Cuánto dura una tormenta?
Dura el instante de un beso,
la eternidad de una muerte,
la inexactitud de una vida,
el segundo de un rayo,
los cien años de un siglo,
o la futilidad de un resplandor.
El tiempo siempre nos engaña,
codiciosos cuerpos,
siempre en busca de luz y calor.

PEPA Roble

miércoles, 15 de abril de 2009

Desnudita y con arnés

Primero las medias rojas, no hay que despojarse antes de la ropa, quizá en otra ocasión. El tacón hace tiempo me lo quité, no lo requería el papel. No tengo miedo de despeinarme al quitarme la ropa porque hay que volver al estado selvático original y desnudarse frágil para encontrar en la propia desnudez la fuerza animal que nos impulse a plantarle cara a un mundo excesivamente vestido. Es una mudanza, un cambio de piel exterior que aparentemente desgarra al quitarla. Hay que dejar paso a nuevas máscaras, a nuevos ropajes que escondan la verdad, una verdad ya sin miedo pasada por el tamiz de unos cuantos golpes que la curtan. Caminaré unas cuantas manzanas dejándome ver plena en mi desnudez, sintiéndome desmayar, pero levantado la vista hacia el horizonte. Permaneceré desnuda hasta que no sienta los escarnios del tiempo y de las miradas, hasta que los ojos miren mi piel desnuda como a la salvaje piel de un toro. Volveré a casa a calzarme mis medias rojas y en estado de plenitud, esperaré a que el destino me ofrezca una nueva máscara. No bailaré con velos como Salomé, seré Bautista en su mirar estático, en su estado contemplativo, pero no doliente y por siempre se venerará mi sangre derramada. Saldré de escena discretamente para preparar mi regreso a las tablas entre un frenesí de aplausos. Bautista transmutado en Lilith serpiente mudará su piel y volverá a comer del árbol de las tentaciones con fruición y sin temor.
Quizá sólo me deje el sombrero….

lunes, 13 de abril de 2009

SALOMÉ






Beardsley

ARA VOTIVA

Como Ara votiva podría
clavarme en tu cruz
profanar el cuerpo y
dar de comer a los perros
podría ofrecer mi sangre
como prebenda y repudiar
lisonjas,
podría serpentear socarrando
el vientre, desollando el útero
gemir, aullar, y después escupir
berridos heridos de fiera salvaje,
podría, yo sé que podría abrir
el directorio matriz y arrancar
tu imagen,
sobre bandeja de plata estampar
mi ira envuelta en harapos
y lentamente dejarme
consumir por el viento
en perpetua contrición.

Sino que , ¿ acaso vales tú esta paganía ?
¿ acaso mereces tal aflicción ?
¿ acaso lo vales, acemilero ?

PEPA Roble

viernes, 3 de abril de 2009

El amor es elástico

Mi jebecito constante también se estira y se arruga y a veces me hace llorar a mares, pero es un mar seco, sin agua, sin lágrimas, que no consigue salirse por mis poros para derramarse e inundar todo, hasta a mi jebecito constante y estiradísimo. Cuando se encoge lloro más y el sol reseca lo que por sí ya es materia de mojama. Echo de menos el principio de la película, donde el jebecito estaba siempre estiradísimo y era yo quien encogía y estiraba según la fuerza del viento. Echo de menos la brusca interrupción cuando echaba a volar el jebecito y yo encogía hasta desaparecer. Y todo ello por no querer ver tan pronto el the end, el final feliz. ¿Qué hacer con un happy the end en la mitad de la película de tu vida? La vida de culebrón debe ser pródiga en aventuras y obstáculos, deben aparecer multitud de jebecitos o el mismo jebecito cercano y lejano al mismo tiempo. Nunca se sabe hasta qué punto estirará lo elástico, cuándo se romperá y dejará paso a otra Octavia de Cádiz. Ahora toca un tiempo paralizado, una elipsis en la película, no se puede tener al espectador horas, días, años esperando que el mar desborde, viendo estirar y encogerse el mismo jebecito constante. Elipsis para llegar al clímax y vuelta a empezar porque quizá sea todavía pronto para el happy the end. Cuando deje de variar de peso y forma y consiga que el mar sea lago en calma, estaré preparada para la música final y los créditos de la película. Mientras tanto esperaré a que el jebecito desaparezca.

jueves, 2 de abril de 2009

VIERNES DE DOLORES



Te busqué en los jardines de olivos
entre las calles de sándalo y especias,
en las paredes encaladas.
Dibujaba tu figura sin conocerte
sin saberte, ni mirarte
y entonces no comprendía,
me conformaba con el hechizo
de lo desconocido, recreando
sabores y olores,
el color de tu tacto.
Mas el frío y la dureza nunca
habían traspasado el umbral
de la escena, ahora instaladas
en la alcoba de lo cotidiano
qué lejos quedan aquellas quimeras.

PEPA Roble

domingo, 29 de marzo de 2009

ESPINO




En el dolor de estar vivo
el alto Espino gotea vestigios
pentagonales,veneno que
instalado en la médula
destila confusas melodías,
atropelladas impresiones.
La espera es expiación y
castigo mientras
mugidos de nacencias
ignotas instalan sus gritos
en mis oídos.
Fuerza
irracional que todo lo acoge,
hendidura mortal que aniquila,
siente mi herida apócrifa
que traspasa el pecho,
el vientre,la costilla,
aúna dolor y pensamiento
en un único frasco tamizado
de esencias y destápalo,
humo deletéreo
saborea la gracia de la vida,
espera existiendo
en carne viva.

Pepa Roble

Victor Hugo y su creación de Lucrecia Borgia
El renombrado escritor francés Víctor Hugo (1802-1885) ingresa en escena. El mayor exponente del romanticismo decimonónico, lanza su teoría de lo grotesco como opuesto a lo bello. Tras su "Hernani", pone en las tablas la exitosa Lucrèce Borgia (1833). Intentó con dos obras más pero el fracaso de la última le alejó del teatro. Sin embargo serán Les Misérables (1862) y Notre-Dame de Paris (novela «gótica», 1831) los que le llevarán a la inmortalidad.
Son bellísimas obras de arte cargadas de veneno, para que se abandone el espíritu de falsa inocencia con que se contempla el arte.

sábado, 28 de marzo de 2009

De la categoría de los dolores III


¿Y qué me decís del dolor de espalda? A medida que vamos creciendo nuestra espalda se va encorvando y aguantando más peso, vamos transformándonos en pequeños Atlas. Los diferentes mundos que llevamos a nuestras espaldas pueden tener más o menos continentes, albergar más o menos vida, pero la fuerza de la gravedad que nos une a ellos es tan grande que pesa mucho y, a veces duele. En ocasiones, paradójicamente, cuánto más encoge nuestro mundo, más encorvamos la espalda y más se empequeñece el alma. Es inútil tratar de caminar erguido y vencer ese peso de nuestro universo, la mochila espacial sólo cambia un poco de posición y se acerca a la rabadilla. Pero, dejaré la rabadilla para otra ocasión porque se merece capítulo aparte. La espalda nos sostiene hasta cuando el resto del cuerpo, la mente y el alma se desploman, con lo que su esfuerzo se hace más sobrehumano y Atlas más gigantesco. No importa si conseguimos aligerar la carga porque llegarán meteoritos del exterior que se nos colgarán de la chepa. Y el mundo moderno carece ya de Hércules a los que intentar engañar, murieron todos en nuestro mundo sin dioses. ¿Qué has hecho de nosotros, Zeus?

jueves, 26 de marzo de 2009

DÍAS DE VINO Y ROSAS



Vitae summa brevis spem nos vetat incohare longam.

No duran mucho el llanto o la alegría

el amor, el odio o el deseo:

Creo que quedará muy poco de nosotros tras

cruzar la puerta.

No duran mucho los días de vino y rosas:

Al salir de un brumoso sueño

vemos el camino un tiempo corto, después,

retornamos al sueño.

Ernest Dowson (1896)

lunes, 23 de marzo de 2009

PROGRAMAS ALIMENTICIOS

Beethoven, a pesar de su admiración por Schiller, ha sido un traductor desobediente de la ‘Oda de la Alegría’ ; puesto que la escogió voluntariamente, suprimió palabras, trastornó el orden de los versos, hasta la recompuso según su inspiración, a la manera de quien construye obras propias sobre el formato de las antiguas. Manía pedagógica.


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La belleza sería la instancia que hace posible educar simultáneamente la facultad sensible y la facultad racional ya que las contiene a ambas. De aquí que la cultura pueda considerarse como «estética» en tanto fundamenta y asegura la acción recíproca de los dos impulsos. (Carta XIII, p.211, §2). Ahora bien, el principio por el cual la belleza puede "actuar" es el «impulso de juego» (Spieltrieb) que engloba a los otros dos impulsos en un movimiento dialéctico suprimiendolos y conservandolos a la vez: "El impulso de juego (...) en la misma medida en que arrebate a las sensaciones y a las emociones su influencia dinámica, las hará armonizar con las ideas de la razón, y en la misma medida en que prive a las leyes de la razón de su coacción moral, las reconciliará con los intereses de los sentidos." (Carta XIV, p.229, §6).

La acción recíproca de los dos impulsos realiza la idea de humanidad no alienada por separaciones esquizofrénicas, y, por tanto, la idea del cumplimiento pleno de la determinación del carácter humano; en palabras de Schiller: "La razón exije por motivos transcendentales que haya una comunión del impulso formal con el material, esto es, que exista un impulso de juego, porque sólo la unidad de la realidad con la forma, de la contingencia con la necesidad, de la pasividad con la libertad, completa el concepto de humanidad." (Carta XV, p.233, § 4).


La educación estética y el "impulso del juego"

sábado, 21 de marzo de 2009

EN EL FIN DEL MUNDO



EL VIAJERO

He dejado
-viajero.
mi rostro sobre el vidrio de mi lámpara.
Mi mapa es una tierra sin creador.
La negación de todo, mi evangelio.

Ali Ahmad Said Esber

De "Canciones de Mihyar el de Damasco" 1961
Versión de Pedro Martínez Montávez



SOBRE UNOS LABIOS MUERTOS

Ciega, impasible muerte de tu boca.
Está callada, está rota y oscura
aquella su rosada arquitectura
fiel a mis labios cálidos de roca.

La gloria de tu aliento ya no evoca
calientes rosas de esta tierra dura,
sino la sombra y soledad futura
de tus labios de mar. ¡Oh sol, invoca

tu luz más viva, y quema entre esos dientes,
de nieve ya, su lengua, amarantina,
clavel de su garganta delicada!

¡Fulgura en su humedad, y en los ardientes
arenales, de tu onda sibilina
un último sabor a su granada!


viernes, 20 de marzo de 2009

PIRATAS / LA MALDICION DE LA PERLA NEGRA

"

Las leyendas de barcos fantasmas siempre han estado presentes entre los mitos de los marineros. Adentrarse en el océano, o en peligrosos mares siempre ha causado temor al hombre. Los motivos son evidentes, el desconocimiento de un medio hostil y en muchas ocasiones con final indefinido, que la vida dependa de factores incontrolables, así como la conocida existencia de animales marinos que superaban en tamaño a todo lo conocido en tierra firme, provocaba que hasta el más audaz temiese por su vida cuando llevaba semanas o incluso meses a bordo de un barco sin más vista que el horizonte.

La historia del Holandés Errante es una de las más famosas y quizá de las más antiguas leyendas del mar, ya que circula desde hace, por lo menos, 500 años. Su origen es incierto y guarda gran similitud con otros mitos que únicamente contienen algunas variantes lo que hace pensar que pueda ser incluso anterior a Cristo. Incluso antes de que inspirase a Wagner su ópera «Der Fliegende Holländer», la leyenda del Holandés Errante era conocida por innumerables generaciones de marinos de todo el mundo.

amarre.com

miércoles, 18 de marzo de 2009

EL FATUM QUE NOS ALCANZA


SANTA DECCA
Los dioses han muerto. ¡Ya no ofrecemos
coronas de olivo a Palas de los ojos grises!
El hijo de Deméter no recibe el pago de nuestras
gravillas, y al mediodía cantan los pastores sin miedo,
porque Pan ha muerto, y no existen ocultos amores
por los claros del bosque ni en las tortuosas guaridas:
El joven Hylas no busca ya en los manantiales;
el Gran Pan ha muerto, y el hijo de María es Rey.
Y sin embargo, acaso en esta isla en éxtasis
mantenida ante el mar, algún dios, masticando el amargo
fruto del recuerdo, permanezca oculto entre los asfodelos.
¡Oh, Amor! Si así fuera obraríamos prudentemente
huyendo de su cólera: niégalo, pero mira,
las hojas se agitan: permanezcamos un instante observando.
Oscar Wilde

EL FATUM QUE NOS PERSIGUE


Mi deber consiste en divertirme terriblemente. ¡La felicidad, no!¡Sobre todo nada de felicidad!¡El placer!¡Hay que preferir siempre lo más trágico...1
Oscar Wilde

miércoles, 11 de marzo de 2009

Los alimentos terrestres - André Gide

Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.


La unión de Gide con su prima fue un matrimonio blanco; ella nunca preguntó nada y él jamás dio explicaciones. Los dos habían recibido una rígida educación puritana, pero Gide albergaba el erróneo convencimiento de que la sensualidad era cosa de hombres o de mujeres de mala vida. Sobre Madeleine pesaba un trauma juvenil: el descubrimiento de la infidelidad de la madre. Estos solitarios que se amaron durante la vida entera no podían sino desencontrarse. Más allá de los desplantes de El inmoralista, la nostalgia del amor, del amor pleno y puro, se mantuvo en pie.


Conmueve el patético convivir de esas dos soledades que se amaron tan sinceramente. Separados por la desviación de él y la pasividad de ella, Gide buscó sustituir el amor pleno que le negaba con la donación de una obra que ella jamás leyó. Escribe: «Toda mi obra está inclinada hacia ella. Hasta Los monederos falsos, el primer libro que escribí tratando de no tenerla en cuenta, todo lo he escrito para convencerla, para arrastrarla. Todo ello no es más que un largo alegato. Ninguna obra ha sido más motivada que la mía». Madeleine no indagó, tampoco obró para forzar un sinceramiento. Inclusive se mutiló, y en dos dimensiones: deformó sus manos (lo que más admiraba él) y, tras cierta fuga del marido a Londres, con uno de sus amigos ocasionales, quemó sus cartas, lo más valioso de sus escritos, según el propio Gide.

Fruto de esa ambivalencia es la novela La sinfonía pastoral, uno de sus libros más hermosamente poéticos y más intrínsecamente perversos. La relación entre el pastor y la muchacha a quien aquél pretende salvar, es un compendio de ambigüedad e hipocresía.

cervantesvirtual.com

El veterano Jean Delannoy (amigo y colaborador de Jean Cocteau y Jean-Paul Sartre) se especializó en adaptaciones literarias. La symphonie pastorale, de André Gide, revestía una especial dificultad para su paso a la pantalla. La pequeña protagonista, un niña ciega, le pide a su tutor, en uno de los momentos más bellos de la novela, que le muestre qué son los colores. La explicación le lleva a realizar un delicado paralelismo entre el color y la música. Cada tonalidad, una nota; cada paisaje, una partitura. Delannoy firma una versión personal, premiada con la Palma de Oro en Cannes, festival en el que también fueron galardonados Michele Morgan por el papel de Gertrude y Georges Auric por la banda sonora.

ELPAIS.com

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