SIEMPRE

lunes, 19 de octubre de 2009

BELLEZAS DE LA INFANCIA





BERLANGA DE DUERO




El palacio de Frías en Berlanga de Duero.

Los Duques de Frías, responsables del desmantelamiento de media docena de pequeñas iglesias románicas para construir una grandiosa colegiata (que aun siendo "como para una capital de reino" quedo en la mitad de lo proyectado) y, a la sombra del castillo de Berlanga, un magnifico palacio que contaba con uno de los mejores jardines de Europa y que tras el asalto de las tropas francesas quedo reducido a un campo de cardos rodeado de imponentes ruinas.

En el gran escudo de la fachada figuran las armas de Tobar y una frase tomada del libro bíblico de los Proverbios que traducida dice : "La casa será edificada en sabiduría y se mantendrá en prudencia".

De frente al palacio se encuentra la plazoleta del Mercado dedicada a Fray Tomás de Berlanga, primer obispo de Panamá y dscubridor de las islas Galápagos

viernes, 16 de octubre de 2009

MUERTECITOS,Liddell

MUERTECITOS

FUGA XI

Papá nos quería mucho. Aunque era un hombre seco y reservado. Recuerdo cuando jugábamos a los muertos; si mamá no estaba en casa él nos mandaba tendernos en la cama y simular que éramos niños muertos.

Mi hermano y yo nos partíamos de risa, nos movíamos y abríamos los ojos, hasta que papá se enfadaba y por el tono de su voz sabíamos que iba en serio, entonces nos quedábamos quietos y él nos contemplaba. Luego nos traía chucherías y nos pedía silencio.

Recuerdo que el juego se fue complicando. Cuando mamá trabajaba papá compraba flores y nos hacía vestir con traje y corbata. Instalaba cirios encendidos y nos colocaba algodones en las fosas nasales y una venda desde la parte inferior de la barbilla hasta la parte alta de la cabeza. Así rodeados de flores y con las manos en el pecho decía que éramos unos muertecitos muy lindos.

Es verdad que abusábamos de él, pues cuanto más raro era el juego más costosos eran los regalos exigidos, pero él cumplió siempre. Cuando se acababa el juego componíamos ramos con las flores y se los regalábamos a mamá. Se ponía tan contenta....


Si se soñó o fue narrado es irrelevante .

LOGARRITMO,Hipnopompo el osado durmiente.

martes, 13 de octubre de 2009

QUIEN LO PROBÓ LO SABE

Desmayarse

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

no hallar fuera del bien centro y reposo, 5
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave, 10
olvidar el provecho, amar el daño:

creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe

Lope de Vega.

sábado, 3 de octubre de 2009

Flight of the Conchords - Business Time

Es tiempo de negociar. Las acciones están al alza o a la baja, depende del día, dela ño, de la semana y de la hora. El amor es una fuerte apuesta. Hasta los brokers más temerarios no arriesgan sin una buena información o una corazonada.
Si decides apostar, comprar acciones, sabes que quizá tus ganancias sean efímeras, dos minutos en el paraíso o toda la vida en el purgatorio.
¡oh, sí, that yes!

viernes, 2 de octubre de 2009

EL PROCESO DE KAFKA




Un ejemplo destacado de una obra de arte escrita en lenguaje simbólico es The Trial ( El proceso ), de Kafka. Como sucede con muchos sueños, los hecho presentados son, cada cual por separado, concretos y reales: no obstante el conjunto es imposible y fantástico[...]
La novela se inicia con una frase en cierto modo impresionante, sorprendente: ” Alguien debe haber estado contanto mentiras sobre Joseph K., porque sin haber hecho nada malo un buen día lo detuvieron.”[...] Ser detenido puede significar ser puesto en custodia por agentes de policía, y estar detenido puede significar hallarse paralizado en el crecimiento y desarrollo. El relato manifiesto emplea la palabra “detenido” en el primer sentido. Pero su significado simbólico debe ser entendido en el segundo.

El protagonista de la novela era un hombre de “orientación receptiva”. Todos sus esfuerzos se orientaban hacia el deseo de recibir: nunca de dar o producir. Dependía de otros para que no alimentaran, lo cuidaran y lo protegieran. Seguía siendo un niño dependiente de su madre, que confiaba obtenerlo todo con su ayuda, que se servía de ella y lo manejaba.Consideraba que la fuente de todos los bienes era exterior a él, y que el problema de vivir consistía en no correr el riesgo de perder su favor. Carecía, en consecuencia, del sentimiento de su propia fuerza y tenía un intenso temor de ser amenazado con el abandono por la persona o personas de las que dependía.
“_Pero si no puedo contestar sus preguntas_ dijo el inspector_, puedo al menos darle un consejo;piense menos en nosotros y en lo que va a pasarle , y piense más en usted mismo.”
K. no entiende lo que el inspector le dice. No ve que el problema está en él mismo, que él era el único que podía salvarlo y el hecho de que no supiese aprovechar el consejo del inspector indicaba su derrota final…Hablando en términos humanos, K. estaba casi muerto, pero podía lo mismo seguir desempeñándose como empleado de banco, porque esta actividad estaba completamente separada de su existencia como ser humano.
K. tenía la vaga impresión de que estaba derrochando su vida y descomponiéndose aceleradamente. A partir de este punto toda la novela trata de sus reacciones ante esa impresión y de los esfuerzos que realiza para defenderse y salvarse. El resultado es trágico; aunque oyó la voz de su conciencia, no la entendió. En lugar de remediarse de la única manera que podía hacerlo- reconociendo la verdad y tratando de cambiar-, buscaba ayuda donde no podía encontrarla, ayuda ajena, valiéndose de hábiles abogados, acudiendo a mujeres cuyas relaciones pudieran serle provechosas, y siempre protestando de su inocencia y silenciando la voz que le repetía su culpabilidad.
Quizá habría hallado alguna solución si no hubiese tenido el sentido de la moralidad. K. conocía una sola ley moral: la autoridad rígida, cuyo mandamiento básico era: “Debes obedecer”. Sólo conocía la “conciencia autoritaria”, para quien la obediencia era la mayor virtud y la desobediencia el mayor crimen. No sabía que hubiese otro tipo de conciencia, la conciencia humanística, que es nuestra propia voz instándonos a volver a nuestro propio yo.

En la novela está representada simbólicamente ambas clases de conciencia: la humanística por el inspector, y luego por el cura; la autoritaria por el tribunal, los jueces, los auxiliares, los abogados deshonestos y todos los demás que están relacionados con la causa. K. oyó la voz de su conciencia humanística pero su trágico error fue tomarla por la voz de la conciencia autoritaria y defenderse contra las autoriadades acusadoras, en parte sometiéndose y e parte rebelándose, cuando lo que debió haber hecho es luchar por sí mismo en nombre de su conciencia humanística.

K. tuvo la oportunidad de examinarse a sí mismo y averiguar cuál era su verdadero cargo de que era acusado. Cuando el cura desaprobó su búsqueda de ayuda exterior, K. solo tuvo el temor de que el cura se hubiese enojado. Fue entonces cuando el cura se enojó realmente, pero fue el enojo del amor experimentado por un hombre que ve caer a otro sabiendo que puede salvarse solo, pero, que no puede ser salvado por los demás. El cura ponía bien claro que su actitud era todo lo contrario al autoritarismo. Tenía volunad de ayudar a K., por amor al prójimo, pero no tenía nada que ver con el resultado de la causa. El problema de K., en concepto del sacerdote, era enteramente suyo. Si se negaba a verlo, tenía que seguir ciego; porque nadie puede ver la verdad más que por sí mismo.

Toda su vida K. había estado buscando soluciones, o más bien tratando de que los demás se las dieran pero en aquel momento planteaba problemas, y los planteaba adecuadamente. Sólo el terror a la muerte le otorgó el poder de percibir la posibilidad del amor y la amistad y, paradógicamente, en el momento de morir tuvo, por primera vez, fe en la vida.

Erich FROMM, El lenguaje olvidado.

sábado, 26 de septiembre de 2009

EL LENGUAJE OLVIDADO

La mentira ambiente no acaba con la resistencia histérica. Ésta se cierra en banda y no se rinde. Delimita un círculo alrededor de una parte de su cuerpo y más allá hay algo que ya no responde a los estímulos del mundo exterior: anestesia, parálisis, ceguera, sordera. En este cercado sobrevive la verdad histérica, como los indios o los pájaros raros sobreviven en las reservas adonde los ha reducido la civilización. La comparación aún puede llevarse más lejos. Lo que queda protegido por la cerca está en vías de desaparición, tanto más por cuanto habla una lengua olvidada, inadaptable a las exigencias de una civilización cada vez más colectivizada[...] Para evitar el destino del Salvaje que se encuentra perdido como un niño en un mundo de adultos, en un ambiente que sin hablar la misma lengua utiliza las mismas palabras, al histérico sólo le queda salvar sus muebles poniéndolos unos encima de otros en una guarida segura, esperando que un día un arqueólogo descubrirá el tesoro y encontrará su significado.

Este apólogo recuerda que el síntoma esconde algo y que el secreto de este algo está protegido por una muralla que como toda fortificación se presenta como portadora de signos. LA muralla obtiene toda su eficacia defensiva del miedo de los que no se atreven a venturarse fuera de ella ni a cruzar fronteras.

La delimitación inscrita en el cuerpo ya la hemos descrito en el estudio de los síntomas, tanto si se trata de los límites concretos de anestesia, de la sombra de ojos del maquellaje femenino o de un estrechamiento del cuerpo resaltado por alguna joya.

[...] Cuando Freud dice que el histérico padece de reminiscencias, podemos entender esta reminiscencia como algo diferente del recuerdo. En la reminiscencia hay algo que falta a la palabra, algo que no se arriesga a adherirse a ella y es esta privación la que se inscribe en el cuerpo como síntoma somático.

Recordemos que uno de los elementos de la mentira de los padres en era el silencio del padre que autoriza la duplicidad del discurso materno. Este silencio no es obligatoriamente material. El padre en cuestión puede hablar mucho, discursear o gritar. Pero está desacreditado porque no es el hombre deseado por la madre. este enraizamiento de la mentira muestra también lo que la palabra exige para ser creíble: que implique aquella referencia última que uno ha arriesgado a escoger.

El riesgo viene de que el padre es limitado, puede fallar o desfallecer y puede perderse el objeto de deseo. No hay deseo sin riesgo. Y la búsqueda del maestro, era la búsqueda de este susutituto del padre que hubiera podido ofrecerse al deseo materno o sobre todo, quizá suscitarlo. El maestro como el padre, tiene sus límites y no logra dar con la palabra que hubiera sido ley y hubiera desatado al niño de su madre. Pero el naufragio en esta madre no es total ya que hay un signo que queda inscrito en el cuerpo, un mensaje a descifrar cuyo contenido lo desconoce quien lo lleva.

En esta insuficiencia de la palabra son posible todos los grados y por tanto todos los signos de neurosis: desde la que se ofrece a la conquista del sujeto por sí mismso, conquista que permite traspasar el límite y explorar más allá; hasta la que lo fija dentro de una armadura de inadaptacón y lo reduce a una caricatura.

El síntoma histérico ocupa el lugar de la palabra y encuentra su razón de ser en esta insuficiencia; es aquí donde hay que tratar de descifrarlo. Toma el lugar de una palabra no dicha e insiste en hacerse oír. Los síntomas más relevantes son la falta de percepción: anestesia, transtornos sensoriales, frigidez. El histérico busca una palabra que ose hacer frente a sus propios límites y con ello le autorice a conquistar el más allá.

El síntoma histérico expresa, aunque de forma muy limitada, un Yo no soy completo/a. Este reconocimiento, que a la vez solicita también al prójimo, es la condición previa de toda creación personal. Ser incompleta/o permite todas las esperanzas de invención pero expone al sujeto a la angustia de las mañanas desconocidas, mañanas que, ya lo hemos dicho, estaban simbolizadas por la muerte.

La neuroris se detiene en el momento de franquear los límites porque no ha encontrado nunca nadie que acepte el riesgo. Una enorme conspiración de una civilización que presenta la vida como e bien supremo le retiene en esta acitud; sin embargo, este mensaje, expresado en una lengua conocida por el sujeto, contradice aquella pretensión.

En cuanto se levante la barrera neurótica la histérica/o se convertirá en una mujer u hombre dispuesto a pasar por todas las experiencias y descubrirá su terrae incognitae; quizá el placer será una de las vías que investigará.

La contradicción entre el deseo de ser incompleto y la preocupación por la perfección sólo es parente. La búsqueda de la perfección es la vertiente consciente del síntoma, aprobada y sostenida por un medio que está a la vez en la búsqueda de su propia seguridad. La verdad del síntoma, es decir su vertiente inconsciente, con mucho la más importante, radica en esta afirmación prohibida: No soy completo/A.

La histeria, el sexo y el médico, Lucien Israël . El texto lo he sacado del capítulo " Una sexualidad diferente"

miércoles, 23 de septiembre de 2009

LA REINA DE LA NOCHE

La versión de Botticelli nos muestra una dulce y vaporosa Judith que regresa llevando en una mano la espada y en la otra una rama de olivo, símbolo de la paz.



MADRES HISTÉRICAS

Estas madres inquietantes, estas "mums" americanas no tienen nada de tranquilizante, no evocan la buena madre, más bien parecen mantis religiosas enarbolando máscaras amenazadoras. La histérica envejece con el marido reducido a su mínima expresión y disfruta de sus hijos reducidos a la esclavitud. Las hijas atadas por su papel de simple reflejo de la madre, los hijos inmovilizados por la psicosis o la infantilización masiva. Orgullosa de esa prole que exhibe y habiendo olvidado que prácticamente nunca ha sido mujer ( esto lo esconde mostrando, blandiendo todo un saber sobre la feminidad y la sexualidad), pasea su abdomen innumerable, triunfante en su papel de reina. La etología nos da una vez más el ejemplo de esas reinas de los hormigueros, de las colmenas y de las conejeras de las que depende la colonia entera y a la que ha bastado un solo macho para fecundar y aún su existencia ha finalizado en seguida en medio del desinterés general. Nada nos dice que estas "reinas" gocen de su poder entre los insectos que viven en sociedad, somos nosotros quienes las llamamos reinas. La histérica, por el contrario, ha escogido su papel, es ella la que quiere representar la imagen del triunfo de la mujer. Únicamente algunos signos permiten comprender que, en esta forma evolutiva de la neurosis, se trata de un triuno de la muerte. Estas madres todopoderosas sienten, en efecto, alguna preocupación por los hijos, a menudo comprometidos en acciones, que ciertamente las enorgullecen y las engrandecen, rodeándolas de una aureola de heroísmo.

El embarazo, temido por todos los que la rodean, será para la histérica un periodo de bienestar: desaparición del síntoma, mejora del carácter. A veces incluso desaparición transitoria de la frigidez. El niño se toma aquí al pie de la letra como objeto de exhibición: es extraño que adquiera para la histérica el sentido de creación, es decir, de aparición de algo nuevo. Para ella el lugar del niño está marcado tiempo ha. Viene a llenar el hueco de algo que le faltaba. Compensa lo que se le debía y no se ha obtenido. Se espera del niño que responda a ciertas exigencias, no precisamente que aporte algo nuevo, algo imprevisto. No tendrá la posibilidad de construir o inventar su mundo. Pero si por una circunstancia favorable escapa al modelo preconcebido, entonces su madre dará curso libre a un nuevo resurgir de síntomas.

Creer en la posibilidad de hacer un retrato robot de cualquier constelación familiar sería una superchería. Ni siquiera las estructuras, esos elementos estables, permanetes de la personalidad son siempre las mismas. Las madres de las histéricas pueden ser histéricas a su vez. Pero también pueden ser obsesivas e incluso psicópatas. Habría que recordar aquí que la estructura del psicópata es muy frecuente.

La histeria, el sexo y el médico, Lucien Israël

lunes, 31 de agosto de 2009

Nuevos tiempos

El blog se rebela, muerde una de las manos que le da de comer y me ningunea las entradas, o los post, como diría si fuera moderna. Y como voy camino de serlo ya que transito desde hace días por un mundo virtual de caras y sonrisas desconocidas. Como experimento no está nada mal, aunque no sé si aguantaré mucho tiempo yo con esa sonrisa puesta y en venta.
Esperaremos...y probaremos¿Por qué no abrirle paso al video? Siempre necesitará un alma que le dé vida. Seguiremos informando, me voy a ver qué se cuece en el mercado de abastos de relaciones.
Chau

sábado, 29 de agosto de 2009

THESE BOOTS AREN'T MADE FOR WALKING




PEPA ROBLE, Óleo sobre lienzo,65x90

viernes, 28 de agosto de 2009

El muchacho que escribía poesía

"El contenido de las cartas era trivial. Empezaban con una crítica del
poema que el otro había enviado en la última carta, a la que seguía
una palabrería inacabable en la que cada cual hablaba de la música que
había escuchado, los episodios diarios de su familia, las impresiones
de las muchachas que le habían parecido bellas, los libros que había
leído, las experiencias poéticas en las que una palabra revelaba
mundos, y así sucesivamente. Ni el joven de veinte años ni el muchacho
de quince se cansaban de este hábito.

Pero el muchacho reconocía en las cartas de R una pálida melancolía,
la sombra de un ligero malestar que sabía que no estaba nunca presente
en las suyas. Un recelo ante la realidad, una ansiedad de algo a lo
que pronto tendría que enfrentarse, le daban a las cartas de R un
cierto espíritu de soledad y de dolor. El tranquilo muchacho percibía
este espíritu como una sombra sin importancia que nunca caería sobre
él. "

"El muchacho estaba cautivado por la ilusión que confunde al arte con
el artista, la ilusión que proyectan en el artista las muchachas
ingenuas y consentidas. No le interesaba el análisis y el estudio de
ese ser que era él mismo, en quien siempre soñaba. Pertenecía al mundo
de la metáfora, al interminable calidoscopio en el que la desnudez de
una muchacha se convertía en una flor artificial. Quien hace cosas
bellas no puede ser feo. Era un pensamiento tercamente enraizado en su
cerebro, pero inexplicablemente no se hacía nunca la pregunta más
importante: ¿Era necesario que alguien bello hiciera cosas bellas?

¿Necesario? El muchacho se hubiera reído de la palabra. Sus poemas no
nacían de la necesidad. Le venían naturalmente; aunque tratara de
negarlos, los poemas mismos movían su mano y lo obligaban a escribir.
La necesidad implicaba una carencia, algo que no podía concebir en sí
mismo. Reducía, en primer lugar, las fuentes de su poesía a la palabra
"genio", y no podía creer que hubiera en él una carencia de la que no
fuera consciente. Y aunque lo fuera, prefería llamarlo "genio" y no
carencia. "

Yukio Mishima

martes, 25 de agosto de 2009

viernes, 7 de agosto de 2009

REYES Y FARAONES

Todos los días salía de casa subiéndose sus imaginarias solapas de espía, un cigarrillo colgado del labio y la mirada esquinada de astucia. Deteniéndose en los escaparates y simulando curiosidades imprevistas, angulando reojos, hurtando el perfil, burlando persecuciones y salvando emboscadas, vencía sin novedad la primera etapa del trayecto. A partir de allí, le esperaba otra suerte de peligros. Si aguardaba la luz verde para cruzar una calle y se ponía a su altura una mujer con alguna prenda negra, perdía una baza de semáforo. Si azul, ganaba el derecho a acelerar el paso durante un minuto. Si alcanzaba a un transeúnte ciego o cojo, no podía adelantarlo mientras no lo liberase algún hombre con un peso a la espalda. Quedaba cautivo de una plaza si la estaban regando o había un niño con un gorro, y no podía franquearla hasta que cruzase un perro o levantase el vuelo una paloma. Pero si el perro se paraba a hacer una necesidad, también él debía pararse y contener la respiración, pues en caso contrario las reglas del juego lo obligaban a retroceder hasta encontrar una monja o cualquier otra persona de uniforme. Por momentos la vida le parecía apasionante.

Juegos de la edad tardía, Luis Landero.

viernes, 31 de julio de 2009

CORREDERA BAJA

Símbolo cultural, el teatro Lara




El mundo entero es una escenario. Y todo lo demás es … vodevil

Actores unas veces
espectadores siempre
y sin porque y sin saber
la vida quita y da papel.

jueves, 30 de julio de 2009

PLAZA DE LA PAJA




La plaza de la Paja recibe su nombre de la costumbre que había allá por el siglo XV y siguientes de vender la paja que se daba al capellán y cabildo de la capilla del Obispo para mantenimiento de la mula que los citados capellanes utilizaban para pasear. Sin embargo, su verdadera importancia es anterior a estas fechas pues en el siglo XIII era el lugar de mercado y centro de la villa, hasta que Juan II mandó construir la Plaza del Arrabal, que luego se transformó en la Plaza Mayor. La plaza de la Paja esta coronada, actualmente, por la Capilla del Obispo que fue ideada para albergar el cuerpo de San Isidro aunque al final no se utilizó para tal fin. En los alrededores de esta plaza existían numerosos palacios ( Palacio de los Lasso de Castilla, Palacio de los marqueses de la Romana...) que con el tiempo fueron siendo abandonados. Durante el siglo XIX se sustituyeron por edificios de viviendas para las clases populares con la finalidad de obtener rentas, forma de inversión de las clases mas acomodadas. Hoy en día sólo queda el antiguo palacio de los Vargas cuya fachada mantiene un marcado carácter historicista como prolongación la Capilla del Obispo.

ucm.es

domingo, 12 de julio de 2009

SAL, PAN MALO

La Sal mala para Ulceras

Las personas que consumen sal en exceso corren el peligro de sufrir un agravamiento de sus úlceras gástricas, reveló hoy un estudio.

Según Hanann Gancz, de la Universidad de Ciencias de la Salud de Maryland, las altas concentraciones de sal en el estómago parecen inducir la actividad de la bacteria “Helicobacter pylori” que causa las úlceras.

Esa actividad las hace más virulentas y aumenta la probabilidad de que el problema gástrico se agudice, agregó.

“Aparentemente el patógeno estomacal H.Pylori observa la dieta de las personas que infecta. Existe una vinculación entre la bacteria y la composición de la dieta humana. Esto es especialmente cierto en las dietas ricas en sal”, señaló.
La bacteria puede vivir en el ambiente acídico del estómago y en el duodeno y se le considera la causa principal de las úlceras gástricas.

La infección provoca gastritis y las personas afectadas corren mayor peligro de desarrollar cáncer gástrico, según el informe.

En Estados Unidos la infección ha sido detectada en mayor medida entre personas de bajos ingresos y adultos mayores.

Sin embargo, la mayor parte no muestra síntomas y solo un pequeño porcentaje desarrolla la enfermedad.

viernes, 10 de julio de 2009

LO MÁS PROFUNDO ES LA PIEL

El cuerpo es, como mantiene la psicoanalista Ana Gordaliza, “un organismo atravesado por el lenguaje” y – yo añadiría – comandado por una mirada que vigila y se autovigila pues, como dice Foucault, ha interiorizado todos los mecanismos de control y represión. Para que un sujeto sostenga un discurso propio debe escuchar sus propias palabras, y ésta es la condición básica para “sostener” su cuerpo. Si cada experiencia vivida – desamparo, dolor, felicidad, serenidad, humillación – deja huellas en el psiquismo y estas huellas se reviven una y otra vez a través del encuentro con el otro, este encuentro, que construye nuestra subjetividad en nuestros cuerpos, deja a su vez marcas, huellas, en el cuerpo; un cuerpo afectado por la demanda y el deseo, por las palabras. Pero las palabras, el lenguaje, por sí solos, “descorporizados”, sin transitar por el cuerpo, sin impregnarlo y sin impregnarse de él, nunca son suficientes. En el poema de Adrienne Rich “Our Whole Life” (“Toda nuestra vida”), el inarticulado sufrimiento corporal es la única manera de comunicar la magnitud insoportable del dolor, del estrago:

“Intentar decirle al médico dónde duele

como el argelino

que ha caminado desde su pueblo, ardiendo

su cuerpo entero una nube de dolor

y no hay palabras para esto

excepto él mismo”

“Lo más profundo es la piel”, dijo agudamente Paul Valéry, expresando una hermosa paradoja. Una piel, a través de la que podemos establecer relaciones que pueden conmocionarnos, y que, como matiza Adrienne Rich, está “viva de señales. Nuestra vida y nuestra muerte son inseparables de la liberación o del bloqueo de nuestros cuerpos pensantes”. No olvidarnos nunca del cuerpo - una entidad física que se traslada de geografía, que nos hace entrar en contacto por impregnación con otros, que cambia de tacto o de olor, que envejece, palpita, goza, o suda en el acto sexual -, con todas las implicaciones que esto conlleva, debería ser un imperativo en nuestras vidas. Cualquier otra idea sublimatoria con que concluyamos una experiencia que se ha encarnado en nosotros es simplemente una renuncia a la vida.


(Marisol Sánchez. Fragmento de la comunicación presentada el 8 de julio de 2009 en el curso “Contar con el cuerpo: construcciones de la identidad femenina” en los cursos de verano de la UCM en El Escorial.)

martes, 2 de junio de 2009

LAGO AZUL BRUMOSO

"Toda mi infancia es pueblo, pastores, campos, cielo, soledad. Sencillez en suma.Yo me sorprendo mucho cuando creen que esas cosas que hay en mis obras son atrevimientos míos, audacias de poeta.No.Son detalles auténticos, que a mucha gente le parecen raros porque es raro también acercarse a la vida con esta aptitud tan simple y tan poco práctica: ver y oír[...]Yo tengo un gran archivo en los recuerdos de mi niñez de oír hablar a la gente. Es la memoria poética y a ella me atengo.

" Las emociones de mi infancia están en mí. Yo no he salido de ellas- Contar mi vida sería hablar de lo que soy, y la vida de uno es el relato de lo que se fue. Los recuerdos, hasta los de mi más alejada infancia, son en mí un apasionado tiempo presente [...] Amo la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos tienen sabor a tierra. La Tierra, el campo, han hecho grandes cosas en mi vida. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles..."

Federico García Lorca

viernes, 29 de mayo de 2009

VUELTA DE GRANDECOURT




A UN RETRATO DE SU DAMA

Tan vivo está el retrato y la belleza.
que amor tiene en el mundo por escudo.
que con mirarse tan cerca, dudo
cuál de los dos formó naturaleza

Teniéndole por Filis, con presteza,
mi alma se apartó del cuerpo rudo;
y viendo que era su retrato mudo,
en mí volví corrido con tristeza.

En el llevar tras sí mi fe y deseo,
es Filis viva, pues su ser incluye,
con cuyo disfavor siempre peleo

mas su rigor aquesto lo destruye;
y que no es Filis al momento creo,
pues que de mí mirándome, no huye.

domingo, 10 de mayo de 2009

SE PUEDE SER DE PUEBLO PERO NO UN PALETO



La figura del “carismático, pendenciero y vividor” dominicano Porfirio Rubirosa es rescatada por el escritor Jaime Royo-Villanova en “El último playboy”, una biografía novelada que repasa sus vivencias en el París de los años 20 y sus amores con actrices como Ava Gardner o Verónica Lake.

Buscavidas en las callejuelas de Santo Domingo y París, Porfirio Rubirosa llegó a situarse en lo más alto de la “jet set” internacional gracias a sus dotes de seductor.

Porque, como explicó el escritor, pese a que “se amó a sí mismo por encima de todo”, consideraba la amistad como algo sagrado y siempre se mostró tal cual era, sin engañar a nadie.

“Aunque fue un canalla, siempre trató a las mujeres como si fueran las únicas del mundo“, afirmó Royo-Villanova, para añadir que una muestra de su “carisma y modales” es que “ninguna de las mujeres con las que tuvo relación habló jamás mal de él”.

Amante de Ava Gardner, Jane Mansfield o Verónica Lake, y casado en cinco ocasiones, Rubirosa concebía el amor como “una cuestión de instantes” y el sexo, como una competición, en la que su disfrute se basaba en cuanto hiciera gozar a la mujer, indicó el autor.

Sobre Rubirosa se han dicho muchas cosas pero quizá lo que más nos acerque a su personalidad son las palabras que le dijo a un amigo: “Si tú quieres entablar una conversación con una joven que te agrade, especialmente en la calle, sólo tienes que acercártele y decirle ‘Por favor ¿podría usted decirme donde queda la acera de enfrente?’, cosa que ella va a encontrar muy extraña y pensará que usted busca un motivo tonto y hasta jocoso para conocerla. De ahí puede surgir una conversación que podría convertirse en una amistad o quién sabe hasta en un romance”.

“¿Qué será, será lo que Porfirio tendrá?”.Historia Patria Dominicana.

No sé lo que tendría Rubirosa, personaje de una personalidad arrolladora, carismático, pero una cosa sí está clara, Rubirosa era un Playboy pero desde luego no era UN PALETO.

PEPA Roble

sábado, 9 de mayo de 2009

Volverse loco a lo Martín Romaña. Parte I

Homenaje a Kiko y a su locura jocosa que nos legó tantas tardes de risa a lo loco inspirado por Salvador Pániker.


En el fondo, y quizá también en la superficie, me gusta Salvador Pániker. Creo ser yo él o simplemente tener la misma bioquímica. Y creo que esto no es tan fácil. Puede que todos la tengamos, pero solo nos damos cuenta de ello cuando sabemos escuchar y sabemos dejarnos fluir, seguro que anbas cosas. Más que nada, olvidarnos del propio yo y abstraernos a lo que nos rodea y nos habla de alguna manera. Todos hablamos cuando callamos y nos movemos cuando estamos quietos, olemos cuando nos aseamos y nos rozamos con las miradas , aunque a veces huyamos. Quiero más a todos quienes yo quería y los respeto más. Me duele que me odien o que me malinterpreten. La duda cuanto más grande, más ilumina, se dice en el zen, quién no duda no vive ni crece. Creo en eso, aunque deba educarme para aceptarme, entenderme...


Leopoldo Modeano dixit

MURO CHINO



Momentos Fugaces

Son momentos fugaces como una
leve chispa,
en el coche se escucha la lluvia
que cae.
Momentos,instantes de recuerdos
futuros, van marcando mi vía;
parabrisas subiendo y bajando
a toda velocidad,
los cristales mojados, realidades borrosas,
equilibrios difíciles como arte de un
prestidigitador de esencias,
olores profundos,
las balizas al borde del camino,
y el destino es lejano, desmembrado.
Sería más fácil
conociendo los senderos, atajos
que alcancen la intención primitiva.
Momento fugaces marcan
esta senda, camino tortuoso
que espera ser tramsitado,
pero...¡sería tan fácil
si yo lo supiera¡
¡tan fácil con una mínima
certeza¡
que parece imposible encontrar
la salida de este laberinto que forma
esta imagen oculta y furtiva.

PEPA Roble